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ALFON LIBERTAD

martes, 3 de marzo de 2015

El esqueleto del hipopótamo

El hipopótamo es el tercer animal terrestre por su peso (entre 1½ y 3 toneladas), detrás del rinoceronte blanco (1½ a 3½ toneladas) y los dos géneros de elefantes (3 a 9 toneladas).

Los parientes más cercanos de los hipopótamos son los cetáceos. De hecho, si le quitas las patas a un hipopótamo y lo tiras al mar cae a plomo hasta el fondo y se ahoga. Pero si no se ahogase se parecería a una ballena con dientes raros y cara de Rita Barberá.

Hipopótamos, cocodrilos, jirafas, rinocerontes, elefantes, ballenas... todos bicharracos raros de varias toneladas que ejemplifican el diseño inteligente del Creador. Por ejemplo, el cuello de las jirafas, sin el cual no podrían acceder a los brotes más tiernos de los árboles, que están en la copa... 
— ¡Pero también en los arbustos hay brotes tiernos!¡Además, las jirafas, con esos cuellacos, se las ven y se las desean para beber agua, por no men...!


Pepito Grillo acaba de sufrir un pequeño accidente. 
Rogamos disculpen las molestias.

¿Por dónde íbamos?¡Ah, sí! El Creador sabe perfectamente cómo aprovechar los espacios, es el Diseñador por excelencia: sólo tenéis que ver cómo tiene decoradas las catedrales y la Basílica de San Pedro, ¡un gusto exquisito!

Así se entiende que en los océanos ponga animales de alto estànding, como la ballena azul, que puede llegar a medir 30 metros y pesar más que Paquirrín recién desayunado, y los salmonetes, con esos mofletillos coloraos, los deje pegaditos a las rocas para dar color.

Aristóteles explicaba esta distribución espacial sobre la base de un miedo al vacío que padecía la Naturaleza: según ese miedo, la Naturaleza tiende a llenar todo los huecos, más o menos como viene haciendo Nacho Vidal en sus grandes interpretaciones cinematográficas.

Si un hipopótamo sin patas sólo podría sobrevivir en el mar en forma de ballena,  una medusa terrestre necesitaría al menos una pata para convertirse en seta.

De todo ello podemos deducir que la vida en la tierra es diferente a la vida en el mar debido a la gravedad. Si ponemos a la ballena azul en la tierra con patas no creo que se vaya a ir muy lejos a no ser que esté altamente motivada.

Paquirrín jugándose la vida saliendo del agua 
para ir al chiringuito a por un cigarrito y una cañita, base de su alimentación.


El esqueleto del hipopótamo es fruto de millones de años de evolución y está adaptado a un hábitat determinado. Como el de la jirafa, cocodrilo, ballena azul, etc. El esqueleto es la estructura gracias a la cual el organismo puede sobrevivir. Incluso los organismos unicelulares poseen un esqueleto denominado, y cito textualmente, citoesqueleto.

Decía Margaret Thatcher que no existe la sociedad, sino individuos. Esa sociedad liberal no existe. Si existiera, habría sido como una población de medusas rígidas, desconectadas entre sí, flotando sin rumbo en un limbo de insolidaridad, que se hubiera extinguido hace tiempo, como esas hormigas que dan vueltas y vueltas hasta la muerte porque no se comunican. Medusas de plástico flotando a la deriva. Trozos de vida que atesoran información muerta.

Imaginemos una garrapata como metáfora de estado liberal. La garrapata tiene una estructura mínima y puede chupar 50.000 veces su propio volumen (este dato está por confirmar), más o menos lo que pueden llegar a robar los liberales que casualmente ocupan cargos públicos de generación en generación desde el siglo XIX en España. Digo casualmente porque han tenido la suerte de pasar por ahí y encontrarse el sitio libre. "Un esqueleto mínimo para chupar al máximo", es el lema que lleva Esperanza Aguirre tatuado en una nalga: lo podéis comprobar por vosotros mismos.

Dice Tony Judt en Algo va mal que si hay algo peor que demasiado estado es demasiado poco. Ese Estado es el esqueleto de la sociedad, que junto a la Cultura (información viva gracias a la comunicación) de que carecen las hormigas y a la solidaridad genética de los primates, conforman los pilares de la Humanidad.

Bien es cierto que todos y todas amamos a la Humanidad: lo que no soportamos es a la gentuza. Pero por qué hay gentuza y cómo se puede hablar de gentuza sin parecer clasista es tema de otro debate. Como recomendación sí os digo que cuando habléis mal de la gentuza decid antes que no tenéis nada contra la gentuza y que incluso muchos de vuestros amigos son gentuzos: eso no suele fallar.

Sin sociedad seríamos hipopótamos sin patas en el fondo del mar, criaturas hechas por un  Creador Liberal programadas para salir del agua sólo para consumir. ¡Gentuza!