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ALFON LIBERTAD

jueves, 13 de noviembre de 2014

Lotería 2014: versión española real



—A ver, Manuel: bajas, le das un abrazo y le lloras un poco, a ver si le sacas algo.
—Si es que para una vez que no compro...
—¡Si es que no puedes ser más gilipollas, pero tienes que bajar!

Bajo los copos de nieve, atraviesa solitario la calle desierta acompañado por la voz lastimera de alguien que canta en inglés: "aguai chi mi, auguai chi lai...".

Y llega al bar de Antonio:

—¡Antonio!
—¡Manu!
—¡Enhorabuena, Antonio! —se abrazan.
—¿Una copita?
—No, no: a mí ponme un café.
—¿Un café?¡Un cafelito!

La gente celebra que les ha tocado la lotería: "¡Nos ha tocado el gordo...!".

—¡Ahí va ese cafelito! —dice Antonio, contento.
—¡Eh!, ¿después de esta, cerrarás, no? 
—¡Ya te digo: en cuanto te tomes el café y eche a estos, que les estoy dando unos minutos de cuartelillo!¡A tomar por culo el puto bar!
—Oye, ¿pero te acordarás de tu amigo Manu, verdad?
—¡Pues claro que sí, Manu, joder: al café estás invitado y la cuenta que me debes ya me la pagarás cuando puedas!

domingo, 9 de noviembre de 2014

Cómo construir una teoría magufa molona que demuestre cualquier cosa

Tras el descubrimiento de que las farmacéuticas inventan enfermedades para vender pastillas, una investigación realizada por Cuñados Inc. Limited revela que las empresas funerarias matan a la gente para vender ataúdes. No lo hacen inmediamente, no son tan tontos, porque los acusarían de asesinato, sino contribuyendo en la financiación de empresas que contaminen y fabriquen productos tóxicos para el ser humano, como Chemtrails, las farmacéuticas, las armamentísticas, las tabacaleras y las productoras de programas musicales que busquen nuevos talentos. Como no podía ser de otra manera, las funerarias son las que contratan a Kiko Rivera para sus mierdas de bolos: ¿alguien en su sano juicio puede pensar que no hay un complot en ello?¿En serio?¡Claro que lo hay: todo tiene alguna razón misteriosa y absurda!¡Todo!

Esta práctica se remonta a la Edad Media, en que una confabulación entre alquimistas, farmacéuticos de la época, y empresarios funerarios, a partir de una enfermedad observada en las ratas, crearon la peste bubónica inoculando la enfermedad de la rata entre pordioseros muertos de hambre, de clase mucho más baja que la nuestra, a los que servían morcillas hechas con sangre de rata enferma metidas entre el bodrio que les daban de comer. El truco estaba en darles un trozo de pan fresco para masticar y quitarse el sabor de la sopa, que ingerían con ávidez debido al hambre, y un vaso de vino pa'l camino: si comes morcilla y no bebes vino, resucitas después de muerto y te conviertes en Mario Vaquerizo. Sólo hay algo peor que resucitar convertido en Mario Vaquerizo y es hacerlo además en una sitio donde esté DJ Paquirrín pinchando discos y haciendo el monguer con su sempiterno cubata en la mano tonta, que son las dos.

Como todo el mundo sabe, la peste bubónica fue erradicada de la faz de la tierra gracias a la homeopatía y la miel con limón, pero la propaganda de la casta científica consiguió que la sociedad creyera que fueron los avances médicos: ¡nada más lejos que Scottsbluff, Nebraska! 

Como ves, con dos datos verosímiles y sabiendo hacer las inferencias erróneas oportunas entre cualquier causa, por peregrina que sea, y el efecto preferido, cualquiera puede crear su conspiración a juego con sus prejucios. El que pida pruebas que demuestre que lo dicho es falso. Y a correr.

Pruébalo: serás más listo que nadie sin tener que demostrar nada ni estudiar un puto libro.