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ALFON LIBERTAD

viernes, 5 de septiembre de 2014

La Guarra de Málaga: la versión del montador



Lo que no se sabe es que la chica había tendido una trampa con magia negra, un "amarre" que había comprado a un hechicero vudú para atraer a la patrulla de la policía y colocarles la milonga de que había sido violada por cinco chavales, dos de ellos menores de edad. No es que ella estuviera ahí, medio atontada, por los hechos: ¡nada más lejos! Hay que ser muy inocente para creer eso: las mujeres no hacen nada sin una doble o triple o quíntuple intención. Lo sabe todo el mundo.

El móvil está clarísimo: en base a los hechos, esta chica joven, que presumiblemente no tenga ningún problema en encontrar a cinco cafres que se la follen hasta desgarrarla, se convertiría en la guarra del barrio, si no lo era ya antes, que es lo más probable, porque ya me contaréis qué hace una chica de veintipico años a las 8 de la mañana un domingo fuera de la iglesia justo cuando empieza la misa...

Pero tenía un plan más ambicioso: no sólo quería ser la guarra del barrio, sino que quería ser vilipendiada a nivel nacional (incluso puede que en Portugal y norte de Marruecos se haya hablado también del asunto) hasta el punto de tener que esconderse y no poder salir de casa, razón por la cual se puso a follar con pleno consentimiento con Los 5 a plena luz del día con testigos conchabados. Ella haría una denuncia relatando hechos falsos y los testigos la pondrían en evidencia. Todo cuadra.

Además, había estado ahorrando durante años para que, llegado este día, su 11-S particular, pudiera contratar a un eminente bufete de abogados, cuyo nombre no ha trascendido, para que hiciera con la defensa del caso como el PP con la democracia... You know what I'm talking about... Amago, simulacro, hacemos como si... con el fin de archivar la denuncia en tres días pese a haber indicios razonables de delito.Todo cuadra.

¡Ah!¿Que creíais que la chica espontáneamente había denunciado unos hechos verosímiles, pero mintiendo en datos accesorios, como la hora en que salió de trabajar y que antes había estado con esos cinco individuos?¡Por favor!Todo estaba planeado: la Guarra de Málaga es muy lista. Tan lista que no ha trascendido lo que os cuento del ilustre bufete de abogados que ha defendido su caso.

Al final ha conseguido lo que quería: quedar como una retrasada mental a cambio de nada, mientras los pobres cinco muchachotes quedarán marcados para el resto de su vida (o hasta la próxima agresión sexual), víctimas del feminismo fundamentalista de esta guarra perversa.

Todo cuadra.