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ALFON LIBERTAD

jueves, 13 de noviembre de 2014

Lotería 2014: versión española real



—A ver, Manuel: bajas, le das un abrazo y le lloras un poco, a ver si le sacas algo.
—Si es que para una vez que no compro...
—¡Si es que no puedes ser más gilipollas, pero tienes que bajar!

Bajo los copos de nieve, atraviesa solitario la calle desierta acompañado por la voz lastimera de alguien que canta en inglés: "aguai chi mi, auguai chi lai...".

Y llega al bar de Antonio:

—¡Antonio!
—¡Manu!
—¡Enhorabuena, Antonio! —se abrazan.
—¿Una copita?
—No, no: a mí ponme un café.
—¿Un café?¡Un cafelito!

La gente celebra que les ha tocado la lotería: "¡Nos ha tocado el gordo...!".

—¡Ahí va ese cafelito! —dice Antonio, contento.
—¡Eh!, ¿después de esta, cerrarás, no? 
—¡Ya te digo: en cuanto te tomes el café y eche a estos, que les estoy dando unos minutos de cuartelillo!¡A tomar por culo el puto bar!
—Oye, ¿pero te acordarás de tu amigo Manu, verdad?
—¡Pues claro que sí, Manu, joder: al café estás invitado y la cuenta que me debes ya me la pagarás cuando puedas!

domingo, 9 de noviembre de 2014

Cómo construir una teoría magufa molona que demuestre cualquier cosa

Tras el descubrimiento de que las farmacéuticas inventan enfermedades para vender pastillas, una investigación realizada por Cuñados Inc. Limited revela que las empresas funerarias matan a la gente para vender ataúdes. No lo hacen inmediamente, no son tan tontos, porque los acusarían de asesinato, sino contribuyendo en la financiación de empresas que contaminen y fabriquen productos tóxicos para el ser humano, como Chemtrails, las farmacéuticas, las armamentísticas, las tabacaleras y las productoras de programas musicales que busquen nuevos talentos. Como no podía ser de otra manera, las funerarias son las que contratan a Kiko Rivera para sus mierdas de bolos: ¿alguien en su sano juicio puede pensar que no hay un complot en ello?¿En serio?¡Claro que lo hay: todo tiene alguna razón misteriosa y absurda!¡Todo!

Esta práctica se remonta a la Edad Media, en que una confabulación entre alquimistas, farmacéuticos de la época, y empresarios funerarios, a partir de una enfermedad observada en las ratas, crearon la peste bubónica inoculando la enfermedad de la rata entre pordioseros muertos de hambre, de clase mucho más baja que la nuestra, a los que servían morcillas hechas con sangre de rata enferma metidas entre el bodrio que les daban de comer. El truco estaba en darles un trozo de pan fresco para masticar y quitarse el sabor de la sopa, que ingerían con ávidez debido al hambre, y un vaso de vino pa'l camino: si comes morcilla y no bebes vino, resucitas después de muerto y te conviertes en Mario Vaquerizo. Sólo hay algo peor que resucitar convertido en Mario Vaquerizo y es hacerlo además en una sitio donde esté DJ Paquirrín pinchando discos y haciendo el monguer con su sempiterno cubata en la mano tonta, que son las dos.

Como todo el mundo sabe, la peste bubónica fue erradicada de la faz de la tierra gracias a la homeopatía y la miel con limón, pero la propaganda de la casta científica consiguió que la sociedad creyera que fueron los avances médicos: ¡nada más lejos que Scottsbluff, Nebraska! 

Como ves, con dos datos verosímiles y sabiendo hacer las inferencias erróneas oportunas entre cualquier causa, por peregrina que sea, y el efecto preferido, cualquiera puede crear su conspiración a juego con sus prejucios. El que pida pruebas que demuestre que lo dicho es falso. Y a correr.

Pruébalo: serás más listo que nadie sin tener que demostrar nada ni estudiar un puto libro. 

domingo, 12 de octubre de 2014

La crisis del pavo


Hace no tanto tiempo que se vendían por Navidad pavos vivos que uno mataba en casa. En algunos pueblos  se alimentaba expresamente a uno de estos animales para la nochebuena. Imaginad la escena, en una granja, en la que al pavo se le da de comer productos en buen estado, como cereales, pan duro, pero no con moho, vegetales un poco pasados, pero no podridos, mientras el resto de los animales son alimentados con lo que ya no se puede aprovechar ni para el pavo.

El pavo, henchido de orgullo y satisfacción, se cree mejor que los demás. En su visión del mundo, cree que ha trabajado más y mejor y por eso merece una atención principal. El resto de animales está indignado: las gallinas se quejan de que ellas ponen los mejores huevos a cambio de vegetales pochos y los cerdos dicen que ellos no huelen los cereales ni de espaldas. Ocas, vacas, cabras y demás animales se quejan de lo mismo.

El pavo, altanero, defiende a capa y espada la política del que le da de comer: es una política eficiente, meritocrática, que alimenta mejor al más preparado y no malgasta recursos en los menos preparados, aunque sin descuidarlos, ya que siguen siendo alimentados correctamente acorde a su valía. A pesar de que la plusvalía del resto de los animales es muy superior a la del pavo, éste considera que el mero hecho de pertenecer a la granja ya da caché a la misma, lo cual redunda en beneficio de todos. El pavo consideraba muy injusto que sus compañeros, aunque fueran de clase muy inferior a él, no le reconocieran ese mérito y esa generosidad, pero les perdonaba con su característica magnanimidad, que no era más que ridícula condescendencia. 

Lo llamaron el día 25 de diciembre. Estaba seguro de que lo iban a ascender, que le darían algún puesto en el consejo de administración de la granja.

La noticia de la decapitación del engreído pavo llegó en seguida a la granja y se extendió más rápidamente que la pólvora: ¿cómo era posible?¡El animal más famoso y mejor tratado de la granja, el imbécil ése que se creía mejor que nadie, había sido sacrificado para la cena de Nochebuena! Nadie lo vio venir, salvo un chivo loco que se alimenta de ramas tan viejas y secas como él, que si no había sido sacrificado era porque nadie daría un duro por su carne y porque, como las vacas en la India, tampoco daba problemas: sencillamente, pasaba desapercibido y, cuando aparecían humanos por la granja, se escabullía.

Lenin, que así se llamaba el chivo, preguntó a todos si no les parecía sospechoso que el pavo, un ser absurdo henchido de sí mismo sin oficio ni beneficio, hubiera sido alimentado por encima de su valor, a lo que contestaron que sí. 

—Entonces -prosiguió Lenin- la crisis del pavo era una crisis para el pavo y para vosotros, pero no para el que le daba de comer, que sabía que llegaría este día.

A las gallinas les costaba captar el concepto: odiaban al pavo y ese odio, junto a su cerebro, del tamaño de un garbanzo, les impedía discernir con claridad. Discutieron entre ellas durante unos instantes, organizando un pequeño guirigay.

—¿Vamos a morir todos? —preguntaron las gallinas.
—¿Habéis comido por encima de vuestra plusvalía?— respondió Lenin, con una pregunta.
—No sabemos lo que es una plusvalía, Lenin, no toques los huevos —contestó la gallina más vieja, que era delegada sindical del comité de empresa de Huevos Obreros.
—Quiero decir que han estado hinchando al pavo para comérselo, pero os necesitan a los demás para seguir manteniendo la granja. Y que si vosotros no sabíais nada, al igual que el pavo, y yo sospechaba algo, está claro que los que alimentaron al pavo por encima de sus posibilidades sabían perfectamente lo que estaban haciendo. 
—Entonces, ¿la crisis del pavo sólo es crisis en tanto en cuanto no la ves venir? Es decir, es como si un francotirador abate a alguien de un tiro: es una sorpresa para la víctima, pero el francotirador ha estado apuntando concienzudamente: ¿es eso? —preguntó de repente el cerdo, que parecía no haber estado prestando atención.
—Efectivamente —sentenció Lenin. Nuestra crisis es su pavo de Nochebuena.


viernes, 5 de septiembre de 2014

La Guarra de Málaga: la versión del montador



Lo que no se sabe es que la chica había tendido una trampa con magia negra, un "amarre" que había comprado a un hechicero vudú para atraer a la patrulla de la policía y colocarles la milonga de que había sido violada por cinco chavales, dos de ellos menores de edad. No es que ella estuviera ahí, medio atontada, por los hechos: ¡nada más lejos! Hay que ser muy inocente para creer eso: las mujeres no hacen nada sin una doble o triple o quíntuple intención. Lo sabe todo el mundo.

El móvil está clarísimo: en base a los hechos, esta chica joven, que presumiblemente no tenga ningún problema en encontrar a cinco cafres que se la follen hasta desgarrarla, se convertiría en la guarra del barrio, si no lo era ya antes, que es lo más probable, porque ya me contaréis qué hace una chica de veintipico años a las 8 de la mañana un domingo fuera de la iglesia justo cuando empieza la misa...

Pero tenía un plan más ambicioso: no sólo quería ser la guarra del barrio, sino que quería ser vilipendiada a nivel nacional (incluso puede que en Portugal y norte de Marruecos se haya hablado también del asunto) hasta el punto de tener que esconderse y no poder salir de casa, razón por la cual se puso a follar con pleno consentimiento con Los 5 a plena luz del día con testigos conchabados. Ella haría una denuncia relatando hechos falsos y los testigos la pondrían en evidencia. Todo cuadra.

Además, había estado ahorrando durante años para que, llegado este día, su 11-S particular, pudiera contratar a un eminente bufete de abogados, cuyo nombre no ha trascendido, para que hiciera con la defensa del caso como el PP con la democracia... You know what I'm talking about... Amago, simulacro, hacemos como si... con el fin de archivar la denuncia en tres días pese a haber indicios razonables de delito.Todo cuadra.

¡Ah!¿Que creíais que la chica espontáneamente había denunciado unos hechos verosímiles, pero mintiendo en datos accesorios, como la hora en que salió de trabajar y que antes había estado con esos cinco individuos?¡Por favor!Todo estaba planeado: la Guarra de Málaga es muy lista. Tan lista que no ha trascendido lo que os cuento del ilustre bufete de abogados que ha defendido su caso.

Al final ha conseguido lo que quería: quedar como una retrasada mental a cambio de nada, mientras los pobres cinco muchachotes quedarán marcados para el resto de su vida (o hasta la próxima agresión sexual), víctimas del feminismo fundamentalista de esta guarra perversa.

Todo cuadra.

lunes, 4 de agosto de 2014

Papá, ¿qué es un pilón?

Estaba con  mi hijo ficticio preadolescente de, pongamos, doce años, viendo la tele a lo tonto, cualquier cosa, al tuntún, mientras cenábamos también un poco de ensalada y restos de comidas anteriores, para rebañar, cuando el narrador del programa que estábamos viendo, a la sazón también hecho con restos, sobre la música española de los 80, Del guateque a la discoteque, dijo algo de tirar a alguien al pilón. "¡Vaya! —me dije a mí mismo—¡qué nivelazo!". Al cabo de un minuto, mi hijo ficticio, que se parece mucho a su padre cuando tenía su edad, pregunta:

—Papá, ¿qué es un pilón?
—Una pila grande, pero no una pila de batería... Es como un abrevadero: mira en el diccionario.

Al cabo de un minuto... 

—¿Es esto, papá?


—Exactamente.
—Ah.

Silencio.

—¿Y por qué iban a tirar ahí sin contemplaciones al cantante de antes?
—Cosas que se hacían antes en los pueblos.
—Ah.

Al cabo de un rato:

—¿En qué pueblos?
—¡Yo qué sé hijo: en los pueblos pequeños! En el nuestro no hay pilones como ese.
—¿O sea que aquí no hemos tirado a nadie al pilón?
—No, porque no tenemos pilón —le digo, como si el hecho de no tener pilón convirtiera a nuestro pueblo en un inocente lugar en el que no se cometen vejaciones análogas o aun peores.
—Ah.

El programa continuaba con cortes de canciones y sus consiguientes comentarios pretendidamente graciosos.

—Pero aunque aquí no haya pilón, no entiendo lo que ha dicho el señor del programa: “Este muchacho en muchos pueblos habría sido arrojado al pilón sin contemplaciones. Boy George, un antecedente musical de la señora Doubtfire“.
—¡Joder, hijo imaginario, qué memoria tienes!
—Es que tengo doce años recién cumplidos, papá: lo absorbo todo.
—Pues que ese chico en esa época llevaba unas pintas raras. Y por eso.
—¿Y por eso qué?
—¡Qué coñazo, hijo!
—¡Lenguaje machista, no: que soy imaginario, pero feminista!
—Es para dar un pretexto formal al que quiera rebatir el fondo del asunto.
—¡Ah, bueno!, si es así haces bien en poner un poquito de roña en la uña del dedo.
—Pues que el Boy George ese era muy moderno para los pueblos con pilón y daba mucha envidia... ¡Vamos, que con esas pintas lo hubieran arrojado al pilón del pueblo sin contemplaciones!
—Ah.

Terminamos de cenar. 

—Pero en el minuto cuatro o por ahí ha dicho que los 80 hicieron mucho daño, sobre todo a la vista y que era el precio de ser moderno.
—¿Y?
—¿No se referían a las pintas?
—No sé: supongo que sí. No me he fijado.
—Yo sí. ¿O sea que a Boy George lo tiran al pilón por las pintas de moderno y a la chica de Betty Troupe o a los Video, que dañaron tanto la vista en los 80 no les pasa nada?

Flora Illueca
—¡Hostia, hijo, para ser ficticio eres muy cansino: es una licencia del guionista! —le respondo, como si yo tuviera alguna idea de cuál es la intención del guionista o de escribir guiones—. ¿No ves que van comentando las canciones haciendo bromas?
—No sé, papá, no pillo las bromas. Además, pensé que era un programa musical, no de gags.
—Porque eres muy joven: ya lo entenderás cuando seas mayor. Pero el narrador es un tío muy graciosete.
—¿Por cierto, quién es la señora Doubtfire?
—Es un personaje de una película: míralo por ahí y dejame un poquito tranquilo.

Casi inmediatamente:

—Entonces, ¿en los pueblos arrojan a los pilones por las pintas a unos sí y a otros no?
—Eh... sssí... másss o menosss—balbuceo arrastrando las eses en plan monguer como Rajoy.
—¡Papá, has dicho monguer!
—No, hijo, sólo lo he pensado, pero no te lo puedo explicar porque me cargo el diálogo.
—Ok, papá, tú mandas, que eres el guionista de esta chorrada, pero acabo de mirar en internet y resulta que la señora Doubtfire es un personaje interpretado por Robin Williams que se viste de mujer: ¿qué tiene que ver con Boy George? Mira:


—Voy a mear.

Recogí los platos y dejé al hijo ficticio meditabundo en el sofá mirando hacia el televisor con el ceño fruncido: ¡cómo se parece a mí cuando tenía su edad!

Al volver del lavabo:

—¿Papá, y la broma de arrojar a alguien a un pilón tiene gracia?
—A mí no me ha pasado nunca, pero creo que no tiene ni puta gracia. De todas maneras, es un chiste, un comentario banal, un pour parler: ¿o tú ves que estén arrojando a nadie al pilón en ese programa?
—No, pero si es un comentario gracioso al que no le veo la gracia y encima la causa no me queda clara... 
—¡¡¡Que ese muchacho en muchos pueblos habría sido arrojado al pilón sin contemplaciones por maricón, cojones ya!!!
—Ah.

El programa se acaba.

—Papá.
—¡¿Qué?!
—¿Qué es un maricón?


Y así es como se combate la homofobia desde la televisión pública, queridos y queridas niños y niñas y lectores imaginarios: con chascarrillos a base de sal gorda de las minas inagotables de la heteronormatividad. 

Lamentablemente, para el inefable amiguete narrador, las vejaciones hacia los débiles se combaten poniendo una sonrisa mientras te humillan y cuando crezcas ya tendrás ocasión de sumarte al grupo de los humilladores para poder resarcirte.




viernes, 1 de agosto de 2014

El cuarterón de la Casa Blanca es un criminal de guerra




Sobre ese tuit de Pilar Manjón, dividido en 3 oraciones, se han escrito multitud de comentarios e interpretaciones diversas. La propia Pilar Manjón ha cancelado la cuenta de twitter según publica hoy Público. Mucho sobre el racismo de la primera oración; menos sobre la P de la oración final y menos todavía sobre la oración de en medio: "Quiero a mis niños asesinados en Gaza". 

Lo que observo de entrada (lo cuento primero) es que son 140 caracteres justos. Probablemente, si Pilar Manjón se hubiera propuesto escribir un artículo de opinión para algún diario se hubiera manifestado de otra manera. Podría inferirse intencionalidad de insultar al hacer uso de los términos negro y P, en vez de presidente e hipócrita, en cuyo caso el tuit se hubiera excedido. Cualquier persona que use twitter se habrá encontrado en multitud de ocasiones con esa barrera de caracteres para expresar una opinión.

Hijo de puta (son of a bitch) se usa habitualmente en muchos países e idiomas. ¿Que es un insulto machista? Nadie lo discute (bueno, sí, ahí parece que hay uno al fondo que no está de acuerdo). Atribuir machismo a Pilar Manjón por una P en un tuit sería un tremendo error fundamental de atribución. Porque una P significa puta, pero una H no significa hipócrita, I no significa idiota o MP no significa mala persona. "Hij@ de P" o "P y lo que sigue" son eufemismos para no mencionar la palabra puta que no se ha inventado Pilar Manjón, que yo sepa. Y por mucho que yo piense que puta como insulto hacia una mujer es un término machista, si me pillo un dedo con una puerta me cagaré en la puta y no miraré el diccionario de expresiones correctas para cuando uno se pilla un dedo. ¡Cuánto menos si estamos teniendo noticias a diario de la masacre en Gaza!

Un tuit en la opinión de una persona es como una pestaña en relación a su cuerpo, de ahí que hacer exégesis sesudas y dictar sentencias en base a un tuit o incluso a una cadena de tuits no tiene sentido alguno.

En cuanto al apecto racista... 


Añadido el 19 de agosto de 2014:











sábado, 26 de julio de 2014

Trolear en twitter

En esta entrada de hace casi 5 años, ¡cómo pasa el tiempo!, hablaba de la estrategia del no-debate aprovechando, no sé si con mucho acierto, un ejemplo de la novela que estaba leyendo entonces, La elegancia del erizo, de Muriel Barbery (cuya adaptación cinematográfica es una puta mierda).

Creo que todavía no existía twitter y en la entrada de wikipedia de trol  no se menciona tampoco. Trolear en twitter tiene la particularidad de que los 140 caracteres de por sí dificultan un debate sencillo e imposibilitan cualquier debate mínimamente complejo.

Un modelo de troleo en twitter podría consistir en lo siguiente:

  • El trol parte de la base de que tiene razón y la/s persona/s troleada/s no tiene/n ni puta idea.
  • Pregunta y responde sólo para confirmar el punto anterior.
  • Generalmente ni siquiera aporta argumentos o datos: se refugia en lugares comunes como si hubiera descubierto la secuencia del ADN o la penicilina.
  • Atiende selectivamente la información que le conviene y sin regla fija. La regla le beneficia y la excepción también. Lógicamente, la misma regla que le beneficia la aplica siguiendo a rajatabla la ley del embudo.
  • Ignora sistemáticamente las respuestas que podrían desmontar sus argumentos. Si ello se produce de manera flagrante, esto es, con un simple gráfico o titular de una noticia, no sólo menosprecia esos datos sino que insiste en los suyos, que aporta como pruebas de su superioridad dialéctica.
  • En todo momento mantiene un tono arrogante y de superioridad que no le impedirá señalar el tono arrogante y de superior de los demás.
No se trata de discrepar o discutir, lo cual es sano, sino ridiculizar las opiniones contrarias mientras mantiene un total desprecio por las mismas, que no son atendidas, por lo que el trol  no ridiculiza la opinión contraria en sí misma, sino la visión que tiene de ella o la interpretación que está haciendo en ese momento de lo que se está diciendo, que suele estar sesgada por prejuicios. Ello implica que incurra en falacias de todo tipo, además de la necesidad de etiquetar al interlocutor, al que, en algún momento, se dirigirá en segunda persona del plural, como perteneciente a un grupo concreto y homogéneo.

De esta manera, el trol ya no se dirige a una persona que intenta aportar argumentos, sino a un miembro de un grupo que el trol considera digno de todo desprecio y ridiculización: es una variante de la falacia del hombre de paja, también utilizada. Consistiría no sólo en replicar algo que no se ha dicho sino también replicar a todo un grupo que no está en el debate, como si el interpelado fuera su portavoz.

Otro error deliberado que comete el trol es el sesgo de confirmación, según el cual cualquier chorrada confirma su hipótesis, con la particularidad de que las chorradas ajenas no demuestran nada. Por ejemplo, la foto de una estantería vacía demuestra el desabastecimiento de Venezuela o que Bertín Osborne esté casado con una mujer venezolana que lleva media vida en España y la otra media viajando le otorgan conocimientos especiales por encima de los sociológicos, históricos y políticos de los que no están casados con venezolanas:




La diferencia entre trols y fundamentalistas tales como antiabortistas, mujeres machistas, integristas católicos o creyentes en magufadas en general estriba en que estos últimos suelen utilizar información sesgada o directamente falsa, pero creen en ella: defienden sus creencias, mientras que el trol ataca las ajenas, reales o inventadas. En el primer caso el debate es imposible, debido al dogmatismo, mientras en el segundo caso es imposible debido a que no hay ningún interés en debatir.

Un versión sutil de trolismo consiste precisamente en la falta de interés en debatir: el trol no ataca las creencias y/o argumentos reales o inventados del interlocutor, sino que se divierte alardeando. Podría poner muchos ejemplos, pero en eso los de UPyD son especialistas: echad un vistazo a la cuenta de @quintapaz y... en fin.

lunes, 19 de mayo de 2014

La gota que no colma

Para una persona sedienta y deshidratada, un vaso de agua resultará un alivio insuficiente para sentirse reconfortada. Con un segundo vaso de agua el alivio será mayor. El tercer vaso de agua en diez minutos puede requerir un momento de descanso en el proceso de hidratación, pero todavía es posible un cuarto vaso de agua al cabo de un rato.

Después de beber un litro de agua en media hora en cuatro vasos de un cuarto de litro, el sentido común nos podría decir que cuanta más agua bebe, mejor se sentirá, y procedemos al quinto, sexto, séptimo y octavo vaso de agua. Dos litros de agua en hora y media y esta persona está empezando a sentir otra necesidad: de la sed a las ganas de orinar.

La  sobrehidratación  puede llevar a la muerte. La felicidad es el conjunto del disfrute del placer moderado de los pequeños momentos. La búsqueda desesperada de la misma puede llevarnos a sobredosis de placeres intensos, pero efímeros y letales.

El sentido común nos puede hacer pensar que cuando algo es bueno, el doble de eso es el doble de bueno.

A menudo, una solución que funcionó en el pasado, pero que actualmente no puede funcionar, bien porque entonces se llegó a esa solución por puro azar y se desconoce el mecanismo que la sustenta, bien porque, aunque el procedimiento fuera adecuado, las circunstancias han cambiado, sigue siendo considerada como válida, generalmente porque no hay alternativas. Cuando esto ocurre, se suele llegar a la conclusión de que lo que falla es la cantidad. Cuando pulsamos un botón en el ascensor o con el mando de la tele para cambiar de canal, si el mecanismo falla, la reacción "lógica" es repetir la acción. Algo parecido a pitar en los atascos: está científicamente demostrado que los atascos de tráfico se descongestionan pitando, pero para ello tiene que pitar todo el mundo y sólo lo hacen los cagaprisas. Es broma. Es decir, si el botón del ascensor está estropeado, se han acabado las pilas del mando (o se ha mojado) y el atasco es de varios kilómetros, esas "soluciones" no funcionan, por mucho que se le dé al botoncito o al claxon.

La gota que colma es la del goteo diario. Pequeñas satisfacciones, pero numerosas. Ver unos minutos cómo juegan los niños. Sentir el aroma de las flores en esta época del año. Una caricia, un beso, un abrazo, una sonrisa. Una tostada con margarina y mermelada de membrillo. Hacer reír a quien amas. Reír. La brisa que al anochecer te trae un recuerdo.



video



Frente a eso, la avaricia de tener mil pares de zapatos para sólo dos pies: ese lugar ficticio que el capitalismo llama "tercer mundo" no es más que el expolio ejercido por el primero para que nosotros podamos colmar un vaso insaciable.

sábado, 26 de abril de 2014

Col, repollo o berza

Col, repollo o berza

A menudo utilizamos la misma palabra para designar un alimento diferente, pero parecido.

Según la RAE, un sinónimo es un vocablo o expresión que "tiene una misma o muy parecida significación que otro". ¿Alacrán o escorpión?¿Odontólogo o dentista?

Por economía, una lengua no tiene diferentes palabras para el mismo hecho. Depende del contexto: para un habitante de una zona del planeta en la que no llueve mucho su lengua no tendrá ni una sola referencia a la nieve y tendría que referirse a ella como "copos de hielo" o algo así.

Seguramente un campesino alemán distinguirá entre varios tipos de coles y utilizará diferentes nombres, algunos muy locales y otros más genéricos y recogidos en el lexicón de la lengua alemana.

En Gran Canaria llaman porras a los churros y churros a lo que en Madrid son porras.

Destierro, expatriación, exilio y emigración comparten algunas similitudes, pero no son sinónimos.

El movimiento No nos vamos, nos echan  considera que su marcha del territorio español puede ser denominada exilio. Así se presenta Lara Hernández en su perfil de twitter.

Parece que si sales de tu país porque te mueres de hambre no es lo mismo que si sales porque en él no puedes desarrollar una de las carreras que has estudiado. Quizá sea un efecto colateral del ansia por el carrerismo universitario de los últimos años: nuestros padres, que no pudieron estudiar y tuvieron que emigrar, querían que estudiáramos para que nosotros no fuéramos simples emigrantes.

Con dos carreras, tres másteres y cuatro idiomas (todos fluidos, of course) no me puedes llamar emigrante. ¡Un respeto!

¿Pero qué diferencia exilio de emigración? El exilio se produce por causas políticas y la emigración para ganarse o buscarse la vida. Alguien que se va a EEUU, a Houston o Utah o wherever, quizá está aprovechando una oportunidad. También puede ser que alguien huya de su pueblo porque lo detesta, aunque no lo necesite económicamente. O se va a otro país por amor.

¿Cuál es el gran argumento para forzar el lenguaje y decir que la juventud de ahora  no emigra, sino que se exilia? Razonar de forma falaz que las causas políticas del exilio corresponden al todo, la Política, y que separar política y economía es propio del liberalismo.

Exilio económico, propone Hugo Martínez Abarca, haciendo referencia a "la radical separación entre lo político y lo económico": ¿quién hace una radical separación? Dintinguir entre exilio y emigración no es hacer una radical separación entre política y economía, como no lo es distinguir entre éxodo, destierro, expatriación o la situación de refugiado de la de asilado, etc., entre cuyos matices no voy a entrar.

Lo cierto es que si en España instauramos una república tal vez el rey se exilie, pero no creo que lo vaya a pasar muy mal económicamente y no por eso lo vamos a llamar emigrante.

Juanito Valderrama era neoliberal y no lo sabía. Seguramente, hoy votaría a UPyD o a Lara Hernández: no #Podemos saberlo.

jueves, 10 de abril de 2014

¿Eres de izquierdas?


Ves en la Sexta, cadena objetiva y neutral que trata la dictadura de Venezuela como lo que es: un pucherazo electoral de Maduro pagado con dinero cubano (o eso me ha dicho mi cuñado) que unos gamberros en Gamonal están rompiendo contenedores y escaparates de entidades bancarias, que, como todo el mundo sabe, no tienen ninguna culpa de la situación actual  ni de los 108.000.000.000 de euros de dinero público que han sido empleados para salvarlos. Tu reacción es:





  • a) ¡Gamberros!¿Eso quién lo paga?
  • b) Ese no es el camino: se puede protestar, pero así no.
  • c) ¡Pero qué mierda es ésta!

Tu opinión ante el drama de los miles de familias desahuciadas es:
  • a) Yo pago mis deudas. No se puede gastar más de lo que se tiene.
  • b) No podemos saltarnos la legalidad vigente.
  • c) ¡Pero qué mierda es ésta! 

Tu opinión sobre el asunto de las preferentes, que consiste básicamente en que la banca se estaba descapitalizando y estafó a los pequeños ahorradores para apropiarse de ese capital, los ahorros de toda una vida, para poder optar a créditos del BCE, entre otras cosas, es:

  • a) Yo me leo la letra pequeña de todo.
  • b) El PSOE lo está dejando en manos de UPyD
  • c) ¡PERO QUÉ PUTA MIERDA ES ÉSTA! 


Si has respondido b), gracias, Beatriz Talegón, por perder un par de minutos de tu valioso tiempo: continúa salvando el planeta.

Si has respondido a) eres una persona que sabe lo que quiere e inconmovible: estos pobres les das un día sopa de fideos y acaban pidiendo arroz: ¡eso no puede ser: siempre ha habido clases!

Si has respondido c) eres de izquierdas, aunque no hayas leído a Marx ni sepas si Gramsci es un italiano que juega a fútbol, cantante de opera o un actor italoamericano como James Gandolfini. Pero ten cuidado: el cuñadismo talegonista de la Sexta te puede hacer dudar de que si te esfuerzas lo consigues. ¿Crees que Cospedal, Esperanza Aguirre, Ana Mato, la familia de la duquesa de Alba, la familia real, etc., se han esforzado? No lo dudes: esos #LET que hablan de esfuerzo y meritocracia no provienen del África subsahariana precisamente y la mayoría tienen títulos académicos comprados en universidades privadas. ¿Un ejemplo? Carromero. Todo el mundo tiene el graduado escolar, pero Carromero ni siquiera tiene la correspondiente etiqueta de anís del mono, sino el sello de Esperanza Aguirre.

















Luis Martín-Santos
Tiempo de silencio
ed. Seix Barral, 3ª edición 1986, pág. 50

In memoriam de mi ex suegra, que se murió de cáncer en diciembre gracias a un sistema sanitario precario que el neoliberalismo quiere precarizar más y que trabajó toda su vida, TODA SU VIDA, que se dice pronto, para obtener a cambio escasas y breves satisfacciones.

lunes, 13 de enero de 2014

Razonamientos tuiterocavernarios #LoHanDichoEn13TV

Atención a la secuencia:

1. M.M. Irigibel @arartekosa publica este tuit.




2.  dice que cree que ha sido Hermann Tertsch:




3. Hermann Tersch lo desmiente y señala a Isabel San Sebastián, aunque se declara de acuerdo con la aseveración:




4.  protesta:




5. Yo escribo un tuit haciendo RT del contenido en el primer punto y  me dice que no mienta.




6. Borro el tuit, dado que  no había dicho esa tontería de que "A Cataluña llega un inmigrante, le dan una subvención y al día siguiente es separatista", cosa que suscribe Hermann Tersch y quedamos por mentirosos varios menos él.