Páginas vistas en total

ALFON LIBERTAD

lunes, 16 de septiembre de 2013

Referéndum en contra de la pena de muerte

Mencionaba Rosa Díez el domingo la pena de muerte en el programa El Objetivo como ejemplo de tema de debate nacional que pudiera ser llevado a referéndum, pero que, infiero, (Ana Pastor es demasiado directiva en las entrevistas, en mi opinión,  por no decir directamente que no deja responder), se refería o quería referirse a que hay temas, como el de la Independencia de Catalunya y la pena de muerte, que, por diversas razones, no requieren una consulta popular.  

En el caso de la tauromaquia, si es que esto que se ha dado en llamar Toro de la Vega lo es, UPyD está a favor de la pena de muerte con tortura. ¿Podríamos celebrar un referéndum a nivel nacional acerca de esta atávica costumbre española, tal como le gusta a la señora Díez que se hagan los referéndums? A lo mejor nos sorprendemos a nosotros mismos y resulta que la mayoría de la población está en contra de los toros.

Lo que sí está claro es que los partidos políticos no están muy a favor de que el pueblo vote demasiado.

martes, 27 de agosto de 2013

Series de culto: una aproximación


«En Estados Unidos, al creador de la serie no le cambian los guiones, ni le manipulan... Actor y director se ciñen a lo que ha escrito el guionista. El guion no sufre de grandes alteraciones", lo dice Eduardo Ladrón de Guevara. Lleva en este negocio como guionista casi 4 décadas. Ha formado parte de los equipos de guion de 'Farmacia de guardia' o 'Los ladrones van a la oficina', entre un sinfín más de series. Aunque será recordado siempre por ser uno de los creadores de 'Cuéntame cómo pasó' 
"[En España] Todos meten mano en el guion. Primero la cadena, la mete muchísimo. Después en los platós también [...] Yo llevo en esto toda la vida y soy un guionista reputado pero, muchas veces, en la sala de montaje veo cambios que antes me indignaban. Ahora no me indignan porque me he acostumbrado", me cuenta­».
España, guionistas invisibles, extracto de Mi papá no quiere que sea guionista 
 
  • Después de este breve exordio expositivo de la situación de los guionistas en EEUU y los españoles, para enmarcar la temática, paso a hacer un breve análisis acerca de qué hace que una serie se convierta en objeto de culto para algunas personas, de tal manera que puedan verla una y otra vez.

Las series de televisión, como las películas y los libros, pueden ser vistas varias veces, pero ello no reside solamente en la calidad de la serie o de la película.

Por ejemplo, Ágora y Mar adentro, de Amenábar, o Solas, de Benito Zambrano, son grandes películas, pero, ¿tan buenas como para verlas 7 veces, como pudiera pasar con la saga de La guerra de las galaxias, Blade Runner o incluso ¡Qué bello es vivir!?

Tal vez la razón de que un libro, película o serie sean dignos de ser revisionados o releídos depende exclusivamente de gustos personales, pero, a mi entender, hay factores propios que pueden propiciarlo.

Actualmente abundan las series policíacas y de  investigación, como Bones, El mentalista, NCIS, CSI, etc. En estas series la trama se desarrolla en torno a una intriga. Una vez sabida la intriga, no tiene sentido que se vuelva a ver. Es como hacer un sudoku y borrarlo para volver a hacerlo al día siguiente. Como mucho, pasado un tiempo, y si la serie es buena y a uno le gusta mucho, puede volver revisar esos capítulos.

Hay series como Boston legal o la clásica El ala oeste de la casa blanca cuyas temáticas giran alrededor de asuntos judiciales de índole social (aborto, armas, educación...) bajo el protagonismo de los personajes de dos abogados encarnados por James Spader y William Shatner, la primera, o las vicisitudes del presidente de los EEUU vistas desde dentro, en el segundo caso. Este tipo de series son susceptibles de ser revisionadas si uno las encuentra interesantes, pero, a diferencia de las anteriores, la trama no condiciona tanto el revisionado.

Tres cuartos de lo mismo sucede con House, la gran serie de médicos de los últimos tiempos. Los capítulos suelen circunscribirse a un asunto médico, eventualmente que un enfermo muy enfermo va a morir de manera inminente, salvo que Gregory House, con dos cojones y un palito, a la sazón, una muleta, encuentre la manera de evitarlo. Todo ello sazonado con ácidas observaciones éticas sobre la vida y la muerte derivadas de las relaciones entre los personajes.

¿Vas a volver a ver Lost si ya sabes cómo acaba? Por qué no. ¿No hemos visto películas cuyo final tenemos más que conocido?

Sin embargo, las sitcom, desde Friends hasta The Big Bang Theory pasando How I met your mother, Scrubs, The Office... o, en España, 7 Vidas, Aída, Los serrano, etc., que vienen a ser una versión "extended play"de las estadounidenes, no están constreñidas por una temática (legal, medicina, política...) o una intriga concreta, sino que fluyen gracias a los gags que proporcionan sus personajes y la propia relación interpersonal: gustos aparte, estas series son más susceptibles de ser vistas una y otra vez.

¿Has visto algún episodio de Los Simpsons repetido hasta la saciedad? Es posible que no se deba a que te gusten mucho, sino a que en determinadas cadenas a determinadas horas repiten las mismas series ad infinitum. Sólo si la serie en cuestión te repugna, y en el caso de que estés viendo la televisión, por supuesto, cambiarás de canal.

En resumen, cuando la acción recae sobre los personajes de manera coral, como en las sitcom, es más probable que la serie sea candidata a volver a ser vista. Cuando recae en la temática, depende del espectador: probablemente uno no verá El ala oeste... si no le interesa la política, de modo que no tendría ocasión de revisarla. Y cuando gira en torno a una intriga... pasa como con las novelas de Agatha Christie: ¿vas a volver a ver el capítulo de Bones si a los 5 minutos te acuerdas de lo que pasa con esos huesos?

¿Se pueden clasificar las series en 3 grupos: temáticas, sitecom y policíacas? No, qué va. Es sólo una aproximación al análisis de qué tiene que tener una serie para que pueda convertirse en serie de culto, esto es, cuyos capítulos, a pesar de que sean conocidos y vistos numerosas veces, sigan siendo revisionados.

Dependiendo de la persona (su edad, formación, intereses, situación) y dando por hecho que quiera ver alguna serie de televisión en vez de entretenerse de otra manera, ya sea estudiando unas oposiciones a juez o viendo Gran Hermano, probablemente lo que consiga hacer que un espectador ame una serie es que ame a sus personajes, para lo cual estos tienen que tener una profundidad... o bien, no demasiada, en cuyo caso estamos amando esas series españoles de gente que grita tanto y no hace falta mencionar.

Probablemente series como A dos metros bajo tierra,  The wire, Homeland, Mad men, Los Soprano y alguna otra que ahora no me viene a la mente merezcan un estudio aparte.


jueves, 18 de julio de 2013

La independencia de Catalunya y Euskadi: una solución paradójica

«Hay ciertas soluciones que todavía no tienen un nombre apropiado y que quizás podrían llamarse soluciones clarifinantes. Esta palabra no es ninguna errata de imprenta, sino el intento de reunir dos conceptos en un solo término: todo el mundo sabe lo que es una solución clara. En cambio, sólo nosotros, los europeos más viejos, sabemos aún lo que se quería decir con el término horripilante de solución final.* Así pues, una solución clarifinante sería una combinación de los dos conceptos, esto es, una solución que no sólo elimina el problema, sino también todo lo que está relacionado con él; algo así como lo que se dice en el chiste conocido: la operación ha sido un éxito, el paciente ha muerto
*Solución final (Endlösung). Eufemismo usado en Alemania por los nazis 
para significar su programa de exterminio de los judíos. [N. del T.]

WATZLAWICK, Paul

Lo malo de lo bueno

o las soluciones de Hécate


Así empieza el prólogo de Lo malo de lo bueno, al que le siguió el conocido El arte de amargarse la vida. Watzlawick nos habla en sus obras de soluciones paradójicas, como la del policía que, pistola en mato, evita el suicidio de una persona que se ha arrojado al río, produciendo un cortocircuito mental al gritarle: "Salga del agua o le disparo".

El problema de los 35 camellos, que me lo contaron cuando era un niño y apenas pude entenderlo, tiene que ver con esta solución menos evidente y menos lógica, si entendemos por lógica la solución, a menudo clarifinante, de "más de lo mismo", concepto abundante en la obra de Watzlawick: ¿el doble de dosis de una medicina es el doble de eficaz? Nos habla de ellos en las obras mencionadas. Obviamente, no.

Tres hermanos reciben en herencia 35 camellos: "Según la expresa voluntad de nuestro padre, debo yo recibir la mitad, mi hermano Hamed Namir una tercera parte, y Harim, el más joven, una novena parte. No sabemos sin embargo, como dividir de esa manera 35 camellos, y a cada división que uno propone protestan los otros dos, pues la mitad de 35 es 17 y medio. ¿Cómo hallar la tercera parte y la novena parte de 35, si tampoco son exactas las divisiones?".

La solución lógica, la solución como Dios manda, pasa por descuartizar algún camello. Esto lo haría el PP, con el beneplácito del PSOE, UPyD y algún que otro camello, porque no queda más remedio, porque no se puede gastar más de lo que se tiene, porque es lo mejor para España, porque tenemos unos huevos que si los tuviera el caballo de Espartero este tendría que comprarse una moto...

Sin embargo, existe una solución menos evidente, menos clarifinante, menos final, como habrás podido comprobar si has pinchado en el enlace de la fábula. ¡Ah, que no has pinchado! Te espero...

¿Ya?

Sigamos. 

Tampoco quiero extenderme mucho porque a mí los artículos online largos me dan una pereza que te cagas.

El regimen del 78 fabrica una Constitución en la que España se convierte en un Reino bajo una Monarquía Constitucional, pero los mismos apellidos del franquismo siguen estando en las instituciones. Una Constitución para gobernarlos a todos a todos y joderlos hasta que se mueran, tendría que haber firmado algún comunista, pero no había muchos entonces. 

Un PSOE pseudosocialdemócrata inicia el desmantelamiento de la cosa pública porque el estado necesita  dinero. En el 96 llega Aznar I el Iluminado y el aznarato de 2000 nos deja a todos el Ohio like a duck's drinker.

En esta pseudodemocracia en la que los dos partidos mayoritarios, el de centro y el de derechas, se ponen de acuerdo para modificar la Constitución con premeditación y alevosía para garantizar el pago de la deuda a la Troika, pero que se pasan por el forro 1.400.000 y pico de firmas para la PAH y que no se hace un referéndum para consultar al pueblo absolutamente nada, la solución paradójica para conseguir una segunda transición, para conseguir una España democrática que deje atrás el franquismo no es seguir insistiendo con más de lo mismo, sino añadir un camello al problema. 

Este camello se llama INDEPENDENCIA de Catalunya y Euskadi.

Si quieres, llámalo "enviar un hobbit vasco/catalán a Mordor a destruir esa Constitución del 78 con que quieren jodernos a todos".

Espero haber conseguido un cortocircuito en tu mente, como el del policía austríaco de la paradoja de Watz.

8 de mayo de 2014. Epílogo. 

Si bien desde un punto de vista sistémico y lógico, lo expuesto tiene más o menos sentido, lo cierto es que ulteriores conocimientos acerca de los modelos de estado y la profundización en el alcance del poder del capital me llevan a renunciar a la independencia como herramienta para cambiar nada. Sustituir una España monárquica, clasista y religiosa por una Catalunya que se llamará a sí misma republicana pero será igualmente clasista y religiosa y burguesa es un cambio de tipo 1 en términos sistémicos. Es decir, es mover los muebles de sitio sin tirar ninguna pared. Porque el cáncer del capitalismo hace mestástasis: no conoce fronteras.

lunes, 20 de mayo de 2013

Competitividad significa explotación


Expansión del proletariado


En las últimas décadas de la vida de Marx, el proletariado se expande y organiza por doquier llegando en un caso, La Comuna de París, a transformar en obrera la revolución burguesa, siquiera sea de modo provisional y transitorio. Ante el fracaso de la Comuna, Marx y Engels advierten que se requiere estudiar no sólo la sociedad civil y la economía, sino también el aparato del Estado como superestructura determinante en momentos decisivos.

Al final de la vida de Marx, el movimiento obrero era ya una realidad con peso específico propio. Sus acciones y tomas de posición pesan ya en las decisiones de los gobiernos. El marxismo se ha convertido en una idea materializada, en fuerza social.

Se ha dicho que Marx trazó un cuadro excesivamente adusto de su época y de la burguesía como clase, olvidando los enormes progresos materiales y políticos de. aquellas décadas. Prescindiendo de que algunos escritos de Marx y Engels puedan resentirse de reacciones polémicas y agrias, motivadas por el ardor de la lucha social y personal, sería injusto caracterizar su obra de simple detracción de la burguesía y sus puntos de vista. Significaría perder la correcta perspectiva histórica: las mejoras sociales y políticas del siglo XIX que hayan ido más allá del simple interés burgués, es decir, en beneficio del proletariado, han costado en Europa decenas de miles de muertos y decenas de miles de años de cárcel y deportación. Baste considerar que el filántropo Owen pasaba por revolucionario cuando quería limitar el trabajo de los niños de nueve a quince años a una jornada diaria de nueve o diez horas, según tipos de fábrica. Baste recordar que una sociedad como la inglesa que llevó a los niños a trabajar masivamente en las fábricas y minas desde finales del XVIII, tardaría más de seis décadas en llevarlos a la escuela obligatoria. Baste, finalmente, tener en cuenta que es misma sociedad - la más avanzada de la época- hacía trabajar a las mujeres diez y doce horas en lugares infectos, mientras que tardaría todavía más de un siglo en concederles el derecho a voto.

DOSSIER INFORMATIVO
Introducción a El manifiesto comunista
Anselmo Sanjuán
Editorial Alhambra, 1985


sábado, 27 de abril de 2013

A Sorayazo limpio






















viernes, 26 de abril de 2013

A largo plazo...




martes, 23 de abril de 2013

Somos demócratas españoles y tú un puto separatista de mierda


Catalunya no existe como nación: España tiene cinco siglos.

En Catalunya hay que hablar catalán, pero sin olvidar que el español es una lengua más hablada (obviamos el hecho del exterminio de las lenguas aborígenes americanas a sangre y hierro).

Puede que si Hitler hubiera ganado la guerra ahora habláramos alemán y los de Ciutadan's defendieran la lengua del Imperio, como hace ahora, pero es sólo una demagógica especulación.

En mi pueblo hacemos la imbecilidad de la tomatina, que consiste en desperdiciar kilos de tomates, pero no porque seamos retrasados mentales o "córtimers", sino por la tradición. Pero si tú quieres hacer la misma gilipollez en tu puto pueblo no puedes, porque no hay tradición.

La tradición es un ritual, generalmente estúpido, a veces cruel, como la cliterodectomía , que se hace porque se hace siempre y se hace siempre porque es tradición y es tradición porque se hace siempre y se hace siempre porque es tradición... ad infinitum.

Así que ser español es bien, pero ser catalán es absurdo: no hay tradición, ni hay indios que hablen quechua, guaraní, maya o esas mierdas de lenguas que, afortunadamente para España, conseguimos exterminar casi en su totalidad: ahora la hablan, pero sin una Generalitat del maya, del guaraní o del quechua que la defienda, por eso Ciutadan's no tiene en Centroamérica una sucursal para defender la perseguida lengua española, que en Catalunya prácticamente no la habla nadie a causa de la policía lingüística de la Generalitat catalana, que se les ha metido la absurda idea en la cabeza de proteger la cultura catalana y parece ser que una cultura no es nada sin su propia lengua.

En resumen: Catalunya (Euskadi, Galiza, Islas Canarias, Reino de León, etc.) no existe como nación. España, sí. Pero: ¿no cayó el Imperio Romano y eso que hablaban latín? Pues a estos putos catalanes que no paran de dar por culo con el catalán ya nos los cargaremos entre todos: PP, UPyD y Ciutadan's, es decir, los "demócratas" españoles.

¡Viva España!¡Viva el Rey!¡Y Viva Porub, que estoy un poco costipado!

miércoles, 30 de enero de 2013

Copa del rey


martes, 29 de enero de 2013

No te mueras aún


Lo que yo había iniciado, en medio del puente de Brooklyn, era lo que había iniciado una y mil veces en el pasado, por lo general cuando me dirigía a la tienda de mi padre, cosa que se producía día tras día como en trance. En resumen, lo que había iniciado era un libro de horas, del tedio y la monotonía de mi vida en plena actividad feroz. Hacía años que no pensaba en aquel libro que solía escribir todos los días en el trayecto de Delancey Street a Murray Hill. Pero, al pasar por el puente con la puesta de sol y los rascacielos brillando como cadáveres fosforescentes, sobrevino el recuerdo del pasado... el recuerdo de ir y venir por el puente, ir a un trabajo que era la muerte, regresar a un hogar que era un depósito de cadáveres, recitar de memoria Fausto mientras miraba el cementerio ahí abajo, escupir al cementerio desde el metro elevado, todos los días el mismo guarda en el andén, un imbécil, los otros imbéciles leyendo sus periódicos, nuevos rascacielos en construcción, nuevas tumbas en las que trabajar y morir, los barcos que pasaban por debajo, la Fall River Line, la Albany Day Line, por qué voy a trabajar, qué voy a hacer esta noche, cómo podría meter mano en la entrepierna a esta chati tan rica aquí, a mi lado, escapa y hazte vaquero, prueba la suerte en Alaska, las minas de oro, apéate y da la vuelta, no te mueras aún, espera un día más, un golpe de suerte, el río, acaba de una vez, hacia abajo, hacia abajo, como sacacorchos, las cabezas y los hombros en el fango, las piernas libres, los peces vendrán a morder, mañana una vida nueva, dónde, en cualquier parte, por qué empezar de nuevo, en todas partes lo mismo, la muerte, la muerte es la solución, pero no te mueras aún, espera un día más, un golpe de suerte, una cara nueva, un nuevo amigo, millones de oportunidades, eres aún muy joven, estás melancólico, no mueras aún, espera un día más, un golpe de suerte, en fin, a tomar por culo, etcétera, por el puente y dentro de la jaula de cristal, todos apiñados, gusanos, hormigas, saliendo a gatas de un árbol muerto y sus pensamientos saliendo igual... Quizá, por encontrarme allí arriba entre las dos orillas, suspendido sobre el tráfico, sobre la vida y la muerte, con las altas tumbas a cada lado, tumbas que resplandecían con la moribunda luz del ocaso, el río corriendo indiferente, corriendo y corriendo como el tiempo mismo, quizá cada vez que pasaba por allí arriba algo tiraba de mí, me instaba a asimilarlo, a anunciarme; el caso es que cada vez que pasaba por allí arriba estaba solo de verdad y siempre que ocurría eso empezaba a escribirse el libro, gritando las cosas que nunca había dicho, los pensamientos que nunca había expresado, las conversaciones que nunca había sostenido, las esperanzas, los sueños, las ilusiones que nunca había confesado.

HENRY MILLER
TRÓPICO DE CAPRICORNIO