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ALFON LIBERTAD

miércoles, 5 de abril de 2017

Argumentos de un progre a favor de la externalización de la gestación

Me dispongo a desbrozar someramente el artículo titulado Argumentos de un socialista a favor de la gestación subrogada publicado en el Hufftington Post. Más propaganda neoliberal que busca ampliar nicho de mercado a través de la explotación de la mujer mediante la regulación tanto de la gestación por subcontrata como de la prostitución.

En la obra Uso de razón, de Ricardo García Damborenea, que fuera secretario general del Partido Socialista de Euskadi, el autor define así la Falacia de afirmación gratuita: “Como su nombre indica, se comete cuando no se da razón de las propias afirmaciones”. Y explica: “Se emplea menos donde cabe el riesgo real de ser replicado con dureza, como ocurre en la vida parlamentaria, pero es muy frecuente donde no existe tal riesgo, como sucede en la prensa escrita, muy especialmente en los editoriales y en las columnas de opinión y, por encima de todo, en las tertulias radiofónicas. Caracteriza la propaganda y la publicidad, en cuyos mensajes importa más la sugestión que las razones”.

El articulista se define como socialista. El socialismo consiste, dicho sea en pocas palabras, en la socialización de los medios de producción. El número de socialistas del PSOE que tienen esas nociones sobre socialismo es inversamente proporcional al número de socialistas a las que les importa una mierda. 

Soy socialista y por lo tanto feminista. Soy de Burgos y por lo tanto buena persona. Cuando el articulista dice que es socialista se refiere a que es militante del PSOE, de lo que no se deduce necesariamente que tenga que ser feminista. Y ha quedado implícitamente aclarado más arriba que socialista, tampoco.

Cita a Virginia Woof sin venir a cuento, afirma ser un defensor convencido de las libertades individuales, como si de alguna manera existiera un grupo de población que defendiera con idéntica convicción la falta de libertades individuales, comoquiera que sea a lo que se refiera el articulista.

Se erige en portavoz de los socialistas y dice que no están hechos para que les metan a la fuerza dogmas de ningún tipo. Pareciera que ellos son librepensadores y el resto de la población gilipollas con predisposición a ser captados por cualquier secta, según el señor del partido “OTAN de entrada NO”.

Lo que sigue es muy sencillo: el artículo se titula “Argumentos de un socialista a favor de la GS”. Pues bien, argumentos a favor, ni uno. Es decir, no aporta ningún argumento mínimamente sólido que pueda ser rebatido o no. En vez de eso, lo que hace es rebatir los argumentos en contra, pero no cualquier argumento, por supuesto, sino los que a él le vienen bien, que son los inventados: se hace preguntas a sí mismo con la misma complacencia que se entrevista a Rajoy en Antena 3 o en TVE.

Esta falacia es la del hombre de paja, que consiste “en deformar las tesis del contrincante para debilitar su posición y poder atacarla con ventaja”. Las deforma de tal manera que no sólo se inventa la mitad, sino que los llama dogmas.

En el primer punto de los “dogmas”, la gestación subrogada no es alquiler de vientres, que no se alquila nada, sino que se cede o se dona la capacidad de gestar. ¿Lo oís? Son las mujeres del mundo aclamando ¡LLA HERA ORA; JODER!, ávidas por alojar en sus entrañas la semilla de la felicidad de... ¿Cómo ha dicho usted que se llama?

Vamos, que Ricky Martin, Miguel Bosé y Cristiano Ronaldo han tenido hijos gracias a la magnanimidad de mujeres que han de permanecer en el anonimato porque lo tienen estipulado por contrato. 

Luego dice que como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no ha dejado desamparados a los niños nacidos mediante la subcontrata de la gestación entonces no es explotación. En este párrafo se observa la maravillosa capacidad de los progres de establecer relaciones causales sui generis, también llamadas “lo que les sale de los huevos”. Afirma que “ninguna mujer está obligada a gestar para otros”, con lo que nos quedamos más tranquilas. La pregunta es: ¿existe algún lugar en el planeta en que alguna mujer esté obligada a gestar para otros?

En este párrafo: “... espero que la gente que recomienda adoptar tengan ellos solamente hijos adoptados y no se les ocurra tener hijos biológicos, aunque puedan. Estarían incurriendo en un contrasentido, amén de en una discriminación manifiesta considerable” ya se confirma que el articulista se defiende atacando y que la lógica no es lo suyo. 

Es muy difícil hacer una crítica seria de un artículo que no hay por donde cogerlo, que no sino una soflama que pretende hacer pasar deseos por derechos y legitimarlos de manera absurda. 

De modo que iré directamente al final, en el que afirma que “nadie quiere la explotación para nadie”. Y un nuevo hombre de paja: “Insinuar que defender una regulación ética y garantista para todas las partes de la gestación subrogada es apostar por la explotación es, sencillamente, ser blablabla JUICIOS DE VALOR Y MÁS AFIRMACIONES GRATUITAS”. 

A ver, Mariano: me parece bien. Haced una ley ética que sea una garantía para todas las partes. Aunque “En España ya se puede tener un hijo por gestación subrogada voluntariamente sin necesidad de modificar la ley. Una mujer se puede quedar embarazada y dar a su hijo en adopción. La ley se quiere modificar para introducir los contratos mercantiles en esta práctica y convertir a las mujeres en vasijas”, dice Raúl Solís aquí.

Y no, no tienes derecho a ser padre, de modo que todo lo demás sobra.

J. D. Salinger
The catcher in the rye
J. D. Salinger



domingo, 26 de marzo de 2017

La mujer libre en su celda






 Virginia Woolf, la gestación subrogada y la prostitución


En Una habitación propia, Virginia Woolf habla de la relación entre la mujer y la literatura, más concretamente, la novela. Dice: “una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas”.

Pero la dependencia económica no es el único impedimento para la mujer. Virginia Woolf nos expone el caso de una supuesta hermana de Shakespeare:

“Entretanto, su dotadísima hermana, supongamos, se quedó en casa.
Tenía el mismo espíritu de aventura, la misma imaginación, la misma ansia de
ver el mundo que él. Pero no la mandaron a la escuela. No tuvo oportunidad de
aprender la gramática ni la lógica, ya no digamos de leer a Horacio ni a Virgilio.
De vez en cuando cogía un libro, uno de su hermano quizás, y leía unas cuantas
páginas. Pero entonces entraban sus padres y le decían que se zurciera las
medias o vigilara el guisado y no perdiera el tiempo con libros y papeles. Sin
duda hablaban con firmeza, pero también con bondad, pues eran gente
acomodada que conocía las condiciones de vida de las mujeres y querían a su
hija; seguro que Judith era en realidad la niña de los ojos de su padre. Quizá
garabateaba unas cuantas páginas a escondidas en un altillo lleno de manzanas,
pero tenía buen cuidado de esconderlas o quemarlas. Pronto, sin embargo,
antes de que cumpliera veinte años, planeaban casarla con el hijo de un
comerciante en lanas del vecindario”.
Continúa con las dificultades para escribir con que se encuentran hombres y mujeres:

“...escribir una obra genial es casi una proeza de una prodigiosa dificultad. Todo está en contra de la probabilidad de que salga entera e intacta de la mente del escritor. Las circunstancias materiales suelen estar en contra. Los perros ladran; la gente interrumpe; hay que ganar dinero; la salud falla. La notoria indiferencia del mundo acentúa además estas dificultades y las hace más pesadas aún de soportar. El mundo no le pide a la gente que escriba poemas, novelas, ni libros de Historia; no los necesita.

(...) Pero, para la mujer, pensé mirando los estantes vacíos, estas dificultades eran infinitamente más terribles. Para empezar, tener una habitación propia, ya no digamos una habitación tranquila y a prueba de sonido, era algo impensable aun a principios del siglo diecinueve, a menos que los padres de la mujer fueran excepcionalmente ricos o muy nobles.

 (...) La mente entera debe yacer abierta de par en par si queremos captar la impresión de que el escritor está comunicando su experiencia con perfecta plenitud. Es necesario que haya libertad y es necesario que haya paz.

(...) hay que tener quinientas libras al año y una habitación con un pestillo en la puerta para poder escribir novelas o poemas.

(...)... puede que me reprochéis el haber insistido demasiado sobre la importancia de lo material. Aun concediendo al simbolismo un amplio margen y suponiendo que quinientas libras signifiquen el poder de contemplar y un pestillo en la puerta el poder de pensar por sí mismo, quizá me digáis que la mente debería elevarse por encima de estas cosas; y que los grandes poetas a menudo han sido pobres. Dejadme entonces citaros las palabras de vuestro propio profesor de Literatura, que sabe mejor que yo qué entra en la fabricación de un poeta. Sir Arthur Quiller-Couch escribe:

« (...) Lo cierto —por poco que nos honre como nación— es que, debido a alguna
falta de nuestro sistema social y económico, el poeta pobre no tiene hoy día, ni ha
tenido durante los pasados doscientos años, la menor oportunidad. Creedme —y
he pasado gran parte de diez años estudiando unas trescientas veinte escuelas
elementales—, hablamos mucho de democracia, pero de hecho en Inglaterra un
niño pobre no tiene muchas más esperanzas que un esclavo ateniense de lograr
esta libertad intelectual de la que nacen las grandes obras literarias».

(...) Exactamente. La libertad intelectual depende de cosas materiales. La poesía depende de la libertad intelectual. Y las mujeres siempre han sido pobres, no sólo durante doscientos años, sino desde el principio de los tiempos. Las mujeres han gozado de menos libertad intelectual que los hijos de los esclavos atenienses. Las mujeres no han tenido, pues, la menor oportunidad de escribir poesía. Por eso he insistido tanto sobre el dinero y sobre el tener una habitación propia”.


Milton Friedman, premio Nobel de economía de 1976, principal representante de la llamada escuela de Chicago, cuyos postulados forman la base del neoliberalismo, afirmó: “Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas”. Para Friedman, el libre mercado es la única fuente de riqueza, pero esta sólo se puede producir cuando el mercado actúe con total libertad según las leyes de la oferta y la demanda en un proceso continuo de crecimiento económico.

Para el neoliberalismo, pues, la igualdad no existe. Y lo que garantiza menor desigualdad es un mercado libre ideal que se regula solo. ¡Y los utópicos son los comunistas y los anarquistas!

En esta polaridad entre igualdad y libertad se mueve también la discusión acerca de la gestación subrogada y la prostitución.

Vaya por delante que cuando se empieza a hablar de un tema en sociedad y de pronto aparece en todos los medios, donde se convierte en “candente” o de "rabiosa actualidad", es decir, se pone de moda, en definitiva, podemos contar con que ello no es el producto de un suceso espontáneo y desinteresado. Y si es interesado: ¿a quién puede interesar?

Gestación subrogada y prostitución tienen un denominador común: negocio.

En una sociedad capitalista, todo es jerárquico: el dinero es poder y las ideas se imponen de arriba hacia abajo. Se inculcan en las escuelas, se propagan en los medios por plumillas a sueldo, son defendidas por políticos lacayos y, finalmente, acaban convertidas en leyes. Se está buscando regular la gestación subrogada y la prostitución sencillamente para ganar más dinero.

En la base de la piràmide, los pobres, y las más pobres:“las mujeres siempre han sido pobres, no sólo durante doscientos años, sino desde el principio de los tiempos”.

Si los pobres no tienen voz y apenas voto, las mujeres han sido silenciadas durante siglos.

Apelar a la libertad de las mujeres tanto para parir mascotas humanas para egoístas con dinero que desean ser padres biológicos o, por qué no, también para madres solteras, como para garantizar el sagrado derecho al sexo del macho, es, en verdad, una magistral estrategia para naturalizar no ya la desigualdad que, como se ha dicho más arriba, es inevitable, sino la explotación del cuerpo de la mujer: con la regulación de los vientres de alquiler y de la prostitución, los privilegios del hombre se convierten en derechos, tanto a la paternidad como a tener sexo pagando.

Paradójicamente, hacer pasar por derechos lo que no son sino privilegios es una característica de la sociedad más reaccionaria que en España está representada por la Iglesia Católica. "Son nuestros hijos", se llama un grupo de promoción de la Gestación Subrogada. Yo les diría que no son suyos, sino de la pobreza y de la desigualdad. Lo fascinante es que lo saben, pero les da igual.

Como dice Raúl Solís en  Los vientres de alquiler: la cara más brutal del ‘gaypitalismo’: "En España ya se puede tener un hijo por gestación subrogada voluntariamente sin necesidad de modificar la ley. Una mujer se puede quedar embarazada y dar a su hijo en adopción. La ley se quiere modificar para introducir los contratos mercantiles en esta práctica y convertir a las mujeres en vasijas".

Este fragmento de un diálogo interno de Pedro, protagonista de Tiempo de silencio, mientras está preso en una celda de castigo, me parece apropiado para ilustrar el concepto de libertad:

Así, desde la libertad de su celda, la mujer puede elegir entre las opciones que le proporciona, cómo no, el hombre.

A esta lucha histórica del hombre por la libertad de la mujer se suma cierto grupo de feministas muy preocupadas ante la posibilidad de que la mujer sea privada de su derecho a prostituirse, que tantos sacrificios ha costado conseguir, pero del que se sabe poco porque las putas muertas no hablan.


sábado, 2 de julio de 2016

Ni aunque te lo propongas

Si te lo propones, puedes ser cualquier cosa en esta vida.

Por supuesto, esto es un fake, pillado de internet, que ridiculiza el mantra neoliberal que deposita toda responsabilidad sobre el individuo.

Si naces pobre te va a costar más.... Pero si ese niño negro explotado en una mina de cobalto del Congo no se convierte en Amancio Ortega o en Michael Jackson es porque no quiere. Seguro que cuando acabe de trabajar en la mina se pone a tocarse los huevos o a jugar a cualquier cosa. Por eso los pobres son pobres: son indolentes.

Día Mundial del Trabajo Infantil: 11% de los niños trabajan, la mayoría en actividades peligrosas


Por cierto que cuando se habla de tener éxito no estamos hablando de ejecutar impecablemente al piano el Piano Concerto No. 2 in C minor, Op. 18, de de Sergei Rachmaninoff.

Ni de que muchas personas a tu alrededor te tengan en alta estima. 

Tener éxito es tener dinero.

Y el sistema capitalista incide en ese mensaje: "Si quieres, puedes", "Sólo basta con querer y esforzarse", "persigue tu sueño" y gilipolleces de ese estilo. Porque el capitalismo se enriquece con los excedentes: cuanto más haya de todo, mejor para unos pocos. De hecho, el planeta produce alimentos para 12.000 millones de seres humanos, según la ONU, en un planeta habitado por 7.000 millones de seres humanos y Mario Vaquerizo. (Véase artículo de Olga Rodríguez).


El sistema capitalista es como un óvulo: cabe un espermatozoide, puede que dos o incluso tres, pero el resto, por mucho que quieran, se van a quedar fuera. La diferencia es que el óvulo no sabe que el 99'99% de los espermatozoides perecerán en el intento, mientras que al sistema capitalista se la trae floja, porque es un sistema y los que viven de él lo aceptan como si fuera el sistema solar, algo inevitable.

Cristóbal Colón llegó a América el primero... bueno, parece que no, que antes llegaron otros.

Suceden dos cosas: que todos los que murieron en el intento allanaron el camino y dieron pistas. Cuando una rata muere envenenada, el resto del grupo no come eso que mató a su congénere.

Pero sólo son visibles y recordados los cisnes negros. Los que se aprovecharon del trabajo de los demás, directa o indirectamente, cuya obra o hazañas pueden quedar para la posteridad valoradas como producto únicamente de su propio esfuerzo.

Lo contrario de un cisne negro es esa nota que el profesional sanitario te pone en el historial clínico: en 1977 te recetaron un ansiolítico por problemas de ansiedad y a pesar de que ni llegaste a tomarlo ahí consta tu historial de ansiedad

La Humanidad avanza o se sostiene o subsiste o existe gracias a miles de millones de pequeños movimientos, pero sólo los cisnes negros atraen la atención y son recordados.

Un ejemplo bastante claro, aunque hay millones de ejemplos, es el de John Kennedy Toole, autor de La conjura de los necios, que se suicidó en 1969. Su obra no habría llegado hasta nosotros de no ser por su madre. Fue publicada en 1980 y al año siguiente ganó el premio Pulitzer y el de mejor novela en lengua extranjera en Francia.

No, por mucho que quieras, existen miles de factores, algunos desconocidos y la mayoría fuera de tu control. Es más, a veces, algunas personas, sin proponérselo, han alcanzado cotas en la vida que jamás habrían imaginado.

En cualquier caso, Cristobal Colón no alcanzó América en solitario: de haberlo intentado, habría fracasado y seguramente alguien, al igual que el ejemplo de las ratas de más arriba, aprovecharía ese error para no cometerlo, aunque probablemente cometería otro diferente.

miércoles, 8 de junio de 2016

Podemos, un partido de regimen más

OTAN, no, pero, por supuesto, gasto militar, sí. Europa tiene que defenderse de los EEUU, que trafica armas con todo el mundo. No Podemos abandonar así como así el negocio de la guerra.

Para salir de la crisis hay que comenzar a crecer. Lo dijo Errejón y algunos dicen que es un lumbreras. Yo, que soy medio lelo, se me antoja similar a consumir una sustancia, de la que una persona es drogodependiente, para paliar los efectos del síndrome de abstinencia. Pero ya digo que soy medio lelo y, además, sólo tengo una etiqueta de anís del Mono: ni matrículas de honor ni ná.

El Papa es un valiente. Esto lo dijo Pablo Iglesias. 15 matrículas de honor y una coleta. Estrella mediática, en los próximos 4 años ganará dinero para dar por saco hasta que se muera, como Felipe González.









domingo, 24 de abril de 2016

Esto sólo lo arreglamos hundiendo el barco

No eran pocas las personas que empezaron a notar humedades. Naturalmente, las primeras fueron las que estaban al fondo, debajo de todo, a millones de años luz de la mano invisible que mece la cuna del mercado libre.

En la teoría marxista, el proletariado. En la nueva política moderna de sonrisas y miedos que supuestamente cambian de bando, los de abajo. La primera teoría busca la igualdad a través de un cambio de sistema y la segunda busca la igualdad reformando el sistema: lo que se conoce como estrategia bífidus activo. Te comes un yogur con bífidus para regular tu sistema digestivo de homo sapiens sapiens con millones de años de evolución con la misma ingenuidad con que crees que si votar cambiara el sistema te iban a dejar votar.

Cuando toda la parte baja del barco estaba ya anegada, las capas más bajas de la clase media, los que estaban pagando una hipoteca guapa, empezaron a darse cuenta de que la inundación iniciaba una inquietante ascensión, pero todavía no temían por su situación. ¡No!¡Eran clase media! Estaban bien, ahí, en el medio, lejos del peligro, de las zarpas de la miseria y, a la vez, no tenían que preocuparse de lo que pasaba en cubierta: allí estaban los suyos al timón, los progres, políticamente representados por ese PSOE de siglas tan hipócritas como las del PP. Con ambos partidos al timón del barco, la clase media no tenía por qué meterse en política: era suficiente con ver la tele para estar informado. 

Durante la segunda legislatura de Zapatero se habló mucho del bombo de Carme Chacón, Progre Suprema, al frente del ministerio de Defensa. No había nadie más adecuado... para desviar la atención del hecho de que el ejecutivo de Zapatero dio más dinero a la Iglesia que ningún otro y vendió más armas que durante la época de Aznar. ¡Ay, esos progres del no a la guerra!

Tampoco se redujo la pobreza y la desigualdad social.


Fuente: Informe Foessa 2013


Hacia 2010 la cosa estaba empezando a ponerse seria. Los de la clase media estaban siendo despedidos y yendo al paro. Se promueven todo tipo de campañas para el emprendimiento, el nuevo paradigma. Emprende: no es una crisis, es una oportunidad. 

Los de arriba empezaron a mover piezas y pusieron en marcha un proyecto ambicioso:


"Con confianza, entre todos arreglamos la crisis" es una campaña de publicidad pagada por las cámaras de comercio y 18 de las grandes empresas españolas para “animar” la iniciativa de los ciudadanos para responder a la dura situación económica.

Como denuncia Gurus en su blog: “El increíble elenco de empresas, son: Banco Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid, Abertis, Repsol, Cepsa, Endesa, Iberdrola, Red Eléctrica, El Corte Inglés, Mercadona, Indra, Mapfre, Renfe, Iberia y Telefónica”.

La selección española de fútbol gana su primer mundial en 2010 y a la clase media todavía le queda paro que cobrar para pagar las hipotecas, aunque aumentan los deshaucios. 

Zapatero dimite ante las imposiciones de la Troika y el PP gana las elecciones el 20 de noviembre de 2011. ¿Sorprendente? A ver, una población aletargada y autocomplaciente que no se interesa por la política, ¿cómo no va a hacer a Rajoy presidente? Haría presidente a Carlos Jesús si a los mandamases les conviniera.



Con irresponsable y pueril ingenuidad, su esperanza es que la crisis pase, como pasa una tormenta o un virus o un meteorito cerca de la Tierra. Que pase de largo y que los dejen como estaban antes.

Con Rajoy al timón (bueno, en realidad está ahí haciendo el paripé: está puesto el piloto automático de la Troika) y el barco completamente anegado, la clase media desahuciada, sin trabajo, sin paro, sin expectativas y con el aumento del número de suicidios, la situación es propicia para un estallido social... O no. Porque no estamos en 1917: tenemos twitter, Facebook y A3Media. ¡Ah, y yogures que te regulan el sistema digestivo! Se desconoce cómo ha sobrevivido el ser humano antes del descubrimiento del bífidus.

¡Oh, sí! Cada sábado por la noche nos interesamos por la política viendo la tele y hemos optado por otras opciones políticas que van a quitar a los de arriba por los de abajo: es una cuestión de posicionamiento social. Desde arriba se ve Panamá, Suiza, las Bahamas, El Vaticano... y desde el fondo se ven los cadáveres que van arrojando desde la borda.

Todo movimiento que se haga dentro del barco, desde la sentina hasta la planta inmediatamente inferior a la cubierta, son movimientos que forman parte del barco, de la misma manera que todos los yogures que te comas no van a modificar un sistema digestivo que tiene millones de años de evolución.

En esta caverna en forma de barco se proyectan sombras de democracia, libertad, igualdad...  que, al igual que en la alegoría de Platón, tomamos como verdaderas. No existe nada de eso en ningún lugar del planeta.

La nave capitalista: el sistema capitalista, no puede ser combatido a base de yogur. O, al menos, no con la estrategia bífidus en sus planteamiento original, a saber: el progre.

—¿Qué te pasa? Tienes mala cara.
—Pues que hace tiempo que no voy... 
—Pues yo con un yogur de estos voy de maravilla (se toca la baguirrita y sonríe).

No: el estreñimiento es un asunto serio que puede acarrear graves complicaciones para el organismo si este no es capaz de deshacerse de los residuos. De modo que lo que es conveniente no es sólo ir, sino también cagar.

Por lo que esto no lo arreglamos entre un grupo de progres de mierda pagados por los de arriba (el Capital, la Banca), sino utilizando el sistema bídifus hasta las últimas consecuencias, esto es, hundiendo el barco.


Sólo hundiendo el barco del capitalismo será posible evitar el naufragio de la Humanidad.

Abajo, el crucero más grande del mundo representa la estratificación social (horizontalmente) y la división del planeta en estados insolidarios (verticalmente). La cubierta es para los que están por encima del bien y del mal, esto es, para los ladrones internacionales: Banca, banqueros y sus secuaces.

Oasis of the Seas

 

sábado, 20 de febrero de 2016

Egoísmo exquisito

      Algunas personas son tan sensibles para lo suyo que consideran que los demás hemos de prestarles atención constante, perdonar incondicionalmente sus errores y ser comprensibles si incumplen con sus obligaciones o responsabilidades, sólo porque sí, porque lo valen. De tal suerte que si no obramos así, somos nosotras las egoístas por no prestar atención, no perdonar y no dejar pasar ni una.

     A diferencia de las mofetas, que son conscientes del olor fétido que emiten, la  persona EGOÍSTA EXQUISITA proyecta su egoísmo en los demás, pero no huele su propia mierda.

Un/a egoísta exquisito/a, tan sensible para lo suyo, se cuela en vez de hacer cola, porque tiene prisa, no como los que están haciendo cola.

Un/a egoísta exquisito/a, tan sensible para lo suyo, siempre tiene alguna explicación para justificar sus errores, pero los tuyos no tienen perdón de Dios.

 Un/a egoísta exquisito/a, tan sensible para lo suyo, tiene que atender una llamada en mitad de lo que sea porque es suuuper importante atenderla. Pero cuando él o ella tiene que ser atendido/a considerará una falta de respeto imperdonable no colgar ipso facto si estás hablando por teléfono.

 Un/a egoísta exquisito/a, tan sensible para lo suyo, te dirá que su puto perro sólo quiere jugar, después de que te haya puesto perdido con una amalgama de babas y barro al abalanzarse gruñendo sobre ti, que no tienes el gusto de conocer a ninguno de los dos. 

Para un/a egoísta exquisito/a, tan sensible para lo suyo, que pide cariño y comprensión para una mascota que se abalanza gruñendo con dos garras que parece un oso, no hay más niños en el mundo que sus hijos, los cuales, por extensión, han de ser atendidos como se merecen. Naturalmente, en el colegio la culpa de todo lo que pase es de los niños de los demás. El egoísta exquisito estará semana sí, semana también, quejándose a la tutora, directora, encargada del comedor, responsable del AMPA, caporal de la policía local... de que su hijo/a no avanza como corresponde a su C.I. según un test por el que le soplaron 150€

Un/a egoísta exquisito/a, tan sensible para lo suyo, tiene preferencia en general y cuando llama a la médica, dentista, abogada... para concertar una cita, pretenderá que su agenda cuadre con la del profesional y cuando el secretario le diga, cortésmente, que no hay más huecos que los que ya le ha dicho varias veces, con una paciencia que no está pagada, el egoísta exquisito exigirá al secretario, despectivamente, que le pase con la médica, dentista, abogada... Sí, el egoísta exquisito es esa persona clasista que cuando considera que un/a mindundi no lo está atendiendo como merece exige hablar con el encargado, responsable, director, gerente, capitán general... 

Un/a egoísta exquisito, tan sensible para lo suyo, posee unas lentillas que se activan automáticamente. No necesita ponérselas: están conectadas con los lóbulos frontales y occipitales del cerebro. Gracias a esta visión, puede discernir entre quién tiene algún cargo o posición social de los que beneficiarse y quién es un pelacañas al que despreciar mientras habla por teléfono y su puto perro lo llena de babas y arena.

El egoísta exquisito, tan sensible para lo suyo, requiere atención para él, ella, sus mascotas y su familia y tú... ¿quién dices que eres?¡Ah, un/a conserje! Perdona, pero tengo que atender una llamada superimportante.

domingo, 6 de diciembre de 2015

La teoría de la disonancia cognitiva aplicada a Podemos y sus fieles



Festinger y sus socios leen una historia en su periódico local con el titular: "Profecía del planeta Clarion llamada a la ciudad: huid de esa inundación."

La profecía vino de Dorothy Martin (1900-1992), una ama de casa de Chicago que experimentó con la escritura automática. (Con el fin de proteger su privacidad, el estudio le dio el alias de "Marian Keech" y trasladó su grupo a Michigan.) Anteriormente había estado involucrado con el movimiento de Dianética de L. Ronald Hubbard, y ella incorpora ideas de lo que más tarde se convirtió en la Cienciología.

El grupo de creyentes, encabezado por Marian Keech, había tomado medidas fuertes para indicar su grado de compromiso con la creencia. Habían abandonado sus puestos de trabajo, la universidad, y los cónyuges, y habían dado el dinero y las posesiones para prepararse para su partida en un platillo volador que estaba para rescatar al grupo de los verdaderos creyentes. Ella afirmó haber recibido un mensaje de un planeta ficticio llamado Clarion. Estos mensajes revelaron que el mundo terminaría en una gran inundación antes del amanecer del 21 de diciembre 1954.

Obviamente, no llegó el fin del mundo ni pasó nada fuera de lo normal el 21 de diciembre de 1954.

Festinger observa que el incumplimiento de las profecías, en lugar de producir el previsible desengaño de los adeptos (y el consiguiente abandono de sus creencias), suele provocar la aceptación de las explicaciones más disparatadas, y, lo que es más significativo, un espectacular incremento del afán de proselitismo.

Pues bien, cuando la fecha llegó y pasó sin incidentes relevantes, Festinger pudo comprobar que sus hipótesis se cumplían milimétricamente: nulo impacto del fracaso de la profecía en las creencias previas, aceptación de las racionalizaciones más disparatadas, y crecimiento espectacular del afán de convencer a otras personas. 

Actualmente, millones de personas siguen votando al PSOE. Siguiendo la teoría de Festinger, cuando Podemos no haga sino mover 4 cositas de sitio para que el sistema se mantenga incólume, con su tribunal constitucional, su concordato con la Santa Madre Iglesia, su Monarquía, su pertenencia a la OTAN, etc., algunas personas renunciarán, pero la mayoría ajustará sus esquemas para combatir la disonancia cognitiva.

«Para los fieles, que han hecho una fuerte inversión vital en la secta, el coste de aceptar la realidad es demasiado elevado, así que intentan desesperadamente contrapesarla con un aumento del respaldo social: digan lo que digan los hechos, si un número suficiente está con nosotros sin duda tenemos razón».

CUANDO LA PROFECÍA SE EQUIVOCA (‘When prophecy fails’, 1956. Leon Festinger, H.Riecken, S.Schachter)